Carga en casa

Cómo instalar un cargador en casa: guía paso a paso

Qué necesitas para instalar un punto de carga doméstico, cuánto puede costar y qué debes revisar antes de contratar la instalación.

Por Xavier GarciaActualizado el 25 de octubre de 20262 min de lectura

Cargar un coche eléctrico en casa suele ser la forma más cómoda y económica de usarlo a diario. La instalación no tiene por qué ser complicada, pero conviene revisar antes la potencia disponible, el recorrido del cableado, la protección eléctrica y el tipo de cargador que encaja mejor con tu coche y tus hábitos.

1. Comprueba dónde vas a cargar

Lo primero es definir la plaza en la que aparcará el coche y dónde puede instalarse el wallbox. En una vivienda unifamiliar normalmente se coloca en el garaje o en una pared exterior protegida. En un garaje comunitario hay que estudiar el recorrido desde el contador o desde el punto de suministro autorizado hasta la plaza.

Cuanto más corto y sencillo sea el recorrido, más fácil será mantener contenido el coste de la instalación.

2. Revisa la potencia contratada

No siempre hace falta aumentar la potencia eléctrica de la vivienda. Un cargador con gestión dinámica puede adaptar la carga al consumo de la casa y reducir automáticamente la potencia destinada al coche cuando enciendes horno, aire acondicionado u otros equipos.

Para muchos conductores, cargar durante la noche a una potencia moderada es suficiente para recuperar la energía utilizada durante el día.

3. Elige la potencia del cargador

En instalaciones domésticas son habituales potencias de 3,7 kW, 7,4 kW y, cuando la instalación lo permite, valores superiores. La mejor opción depende de la batería del coche, de los kilómetros diarios y del tiempo disponible para cargar.

Más potencia no siempre significa una mejor instalación. Si el coche pasa varias horas aparcado cada noche, una potencia inferior puede cubrir perfectamente las necesidades habituales.

4. Instala las protecciones adecuadas

La instalación debe contar con las protecciones eléctricas correspondientes y realizarse conforme a la normativa aplicable. Un instalador autorizado debe dimensionar la sección de los conductores, las protecciones magnetotérmicas y diferenciales y cualquier elemento adicional necesario para el equipo elegido.

5. Valora la gestión dinámica y la energía solar

Si tienes placas solares, merece la pena elegir un cargador compatible con carga mediante excedentes fotovoltaicos. Algunos equipos pueden aumentar o reducir automáticamente la carga según la producción solar disponible.

La gestión dinámica también es útil aunque no tengas placas: permite aprovechar mejor la potencia contratada y reduce la posibilidad de superar el límite de la vivienda.

6. Pide un presupuesto completo

El precio final depende de la distancia desde el cuadro o contador, la longitud del cableado, la dificultad del recorrido, las protecciones necesarias y el modelo de cargador. Por eso conviene comparar presupuestos que detallen claramente material, mano de obra, legalización y puesta en marcha.

Antes de decidir

Calcula cuántos kilómetros haces normalmente, cuánto tiempo permanece el coche aparcado y qué potencia necesitas realmente. Con esos datos es mucho más fácil escoger un punto de carga equilibrado y evitar pagar por una instalación sobredimensionada.

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